Es un hogar, una casa o un solar ?

Recibí una agradable  llamada en la tarde del martes de una amiga de infancia. Me comenta que su madre quiere vender el hogar familiar. Mientras ella me comentaba y coordinamos la fecha y hora para vernos, comenzaron a llegarme  recuerdos de muchas dificultades que se presentan cuando me llaman los hijos interesados en sacar a “los viejos” de la casa. ” Ellos están solos y tu sabes como están las cosas de inseguridad. Ya los queremos mas cerca para evitar los viajes y preocupaciones. Encárgate tu de explicarles todo.

En los últimos meses he visitado muchos hogares de familiares y amigos donde identifiqué la inquietud de vender para esas personas que trabajaron fuertemente para conseguirlos y pagarlos. Ahora por los apegos naturales y los miedos al cambio,  les da dificultad salir de ellas.

Salen frases como : Es el hogar; Es el centro de la familia; Es el refugio de los botados; Es la cobija cuando el corazón duele; Es la extensión de tu persona; Es donde comenzaron los sueños; Aquí crié a mis hijos; Hemos sido felices siempre; Toda mi historia se encuentra dentro; Es lo único que conozco…

El sábado a las 6:30 pm fue el encuentro. Desde las 5:30 comencé a recorrer los pocos lados que me eran permitidos llegar: la cancha, la casa de Rosita, Doña Josefina y Doña Norah, La inolvidable doña Belgica, mi Katty adorada, Los  queridos hermanos Madera… El corazón se me mueve rápido al recordarlos a todos. No me permitían estar mucho en “casa ajena”.

Llegué y me recibieron en la galería de siempre. Unas lindas imágenes cruzaron por mi cabeza de todos los juegos en la calle. Comenzamos a recordar los vecinos, a reír de momentos específicos, los patines de botas blancas, las bicicletas, los bailes de navidad, los novios de la época, … pero llega el momento de comenzar a hablar.

Cuénteme? Cómo quiere que la ayude? – le digo para romper el momento y entrar en materia. A esa conversación no llevé ni hoja de captación, ni el interés de tomar fotos. Es mas, no pedí ni siquiera entrar para recorrer el inmueble. Esta es una visita para medir la temperatura y acompañarlos.

– ” Bueno, me interesa ver como puedo comenzar a estar mas cerca de mis hijos. No tengo prisa, puede ser a partir de enero, pero lo que quiero es tenerlos a todos juntos donde me puedan visitar mas frecuentemente. Solo me he mudado aquí y no tengo mas experiencia que esta.  Me gustaría una segunda con terraza, tres habitaciones ya que mi nieta puede venir a visitarme y mi hermana también, los muebles deben caber y me gustaría tener mis plantas y sillas para sentarme afuera. No me gustan los espacios cerrados. Quiero que los muchachos pasen fácil a verme.”

-Eso lo consigo para usted sin problema. Tengo lindas opciones que le quedan cerca de la iglesia, de su hija chiquita, de la panadería y supermercados. Así no tiene que depender de nadie. Usted va y compra lo que quiere. Ahora… Tiene que vender para comprar? – Le comento a ver su reacción. Los hijos estaban callados escuchando y mirándola dandole el apoyo mas hermoso  que he visto a esta nueva etapa de su madre.

-Si, pero también puedo alquilar mientras se vende. Podemos comenzar en enero todo y así prepararme.

-Y si le consigo a alguien que se interese por la casa mañana mismo, que hacemos? Yo soy buena vendiendo y puedo traerle a alguien rápido!… (quiero ver su reacción a esto.)

– No tan rápido para salir de una vez. Quisiera ver alguna propiedad antes para ir viendo los espacios y ver que me cabe en ella o no. Ir conociendo la zona nueva. Como irme acostumbrando antes de vender. Tu sabes, despacio ir conociendo y si algo me gusta, pues ahí decidimos…

Quedamos primero en ir tasando el inmueble. Le presenté a los hijos referencias muy actuales de ventas en la zona  y en la misma calle. Luego, ella también va a ir viendo los muebles con los que le gustaría mudarse y los que definitivamente no van a irse con ella. Un trabajo de desapego fuerte pero que está dispuesta a hacer.

En estos momentos, confieso que visité un hogar. Lleno de recuerdos y risas. Lleno de amor y melancolía. Lleno de muebles, miedos, deseos y fuerzas para seguir adelante. Lleno de olores, sonidos y mensajes secretos. En otra visita próxima seguiré explicando como  juntos vamos a ayudar a vender el inmueble.

Aproveché y pasé por el frente del que fue mi hogar primero. Hoy es una extensión de primaria del  Cathedral School. Me alegra que sigan las risas, momentos especiales, lugares para caminar y explorar, lleno de niños y de espacios secretos. No niego que me trajo mucha melancolía verla. Ahora comprendo mas a la madre de mis amigos. No es fácil desprenderse de los recuerdos…

” El hogar que deseas, empieza en tu mente”